Mostrando entradas con la etiqueta segundo hijo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta segundo hijo. Mostrar todas las entradas

28 abril 2015

Apoyo familiar durante la lactancia materna



Hace tres semanas que di a luz a mi segundo hijo, luego de 11 años estoy reviviendo momentos especiales y aprendiendo de nuevas experiencias, en realidad soy una madre primeriza. Un nuevo bebé es un trabajo de 24 horas al día, 7 días a la semana. El estar siempre en alerta, con el sueño interrumpido y muy agotada puede que sea un factor para adaptarse a los cambios de estilo de vida, por lo que es muy importante el apoyo de la pareja, amigos o familiares.

Un nuevo bebé en la familia trae nuevos desafíos. Es importante estar preparados para las demandas físicas y emocionales de cuidar al bebé, incluso si se tiene idea de qué esperar, o si si se trata del segundo o tercer hijo. Una fuerte relación con tu pareja o alguien cercano puede ayudarte con toda la  atención y energía que el bebé necesita. Toda mujer tiene la capacidad de producir leche, es un mito el decir que hay madres que no producen suficiente leche. 


La lactancia materna ocurre más fácilmente cuando las personas más cercanas a  ti te apoyan. Como mami recién necesitamos información, descanso, tiempo para aprender y cuidar de nuestras propias necesidades. El apoyo emocional y el compromiso de la gente más cercana, especialmente de nuestra pareja es primordial; mi esposo es clave en este momento, el apoyo y la ayuda que a diario me da es maravillosa, siempre dispuesto a ayudar y animarme.

Hay muchas maneras que nuestros familiares, amigos y pareja pueden ayudar a apoyar durante la lactancia materna y el cuidado del bebé:
  • Si mamá está teniendo un día difícil, anímela para continuar con la lactancia . En días como este puede resultar difícil pensar con claridad, el apoyo es muy importante. Recuerden que estamos muy sensibles.  Un poco más de información pueden hacer una gran diferencia en cómo se siente.
  • Dar masajes en la espalda y hombros mientras amamanta o luego de darle pecho al bebé. Mi esposo me ha ayudado mucho en este aspecto. En las madrugadas, él pacientemente, me alivia los dolores mientras amamanto.
  • Estar atentos de las necesidades personales. ¿Mami necesita agua o algo sano para comer? ¿Otra almohada para hacerla cómoda? ¿Cuidar del bebé mientras mami se da una ducha o descansa un rato?
  • Es importante saber cuándo se está lista para dar un paseo junto con el bebé, incluso si es sólo un paseo alrededor de la manzana, el cambiar de escenario ayuda a relajarse.
  • Aceptar los ofrecimientos de ayuda de familiares y amigos.
  • Tratar de no comer alimentos que puedan producir gases, aunque los doctores indiquen que no tiene que ver lo que ingieras, por experiencia, es preferible evitar.
  • Evitar hacer preguntas como: "¿Cómo sabes si el bebé está tomando suficiente leche?" Puede producir dudas y preocupaciones innecesarias.
  • No preguntes cuando va a dejar de dar pecho. Apoyarla en su decisión de amamantar por tanto como se desee.
  • Es una gran ayuda llevar algo de comer cuando vaya de visita
  • Lo ideal sería tener una consejera de lactancia porque ofrece el apoyo para superar los diversos obstáculos que se pueden presentarse durante el proceso de amamantamiento. El apoyo de mi consejera ha sido maravilloso, me ha librado de dudas y culpas innecesarias. (Mafe gracias).

Organización Mundial de la Salud (OMS)
¿Por qué es bueno para la mujer dar pecho?  
  • Porque ayuda a recuperar la tonicidad del cuerpo después del parto.
  • Es gratificante y placentero porque estrecha el vínculo madre-hijo.
  • Ofrece protección natural contra ciertas enfermedades propias de la mujer como el cáncer de mama.
  ¿Y por qué es lo mejor para el bebé?
  • Ayuda a su crecimiento y al desarrollo de su sistema nervioso.
  • Lo protege de infecciones, previene alergias, le proporciona anticuerpos y es óptima para madurar su sistema digestivo.



12 marzo 2015

Kegel, mi mejor amigo



Después de 11 años estoy en la dulce espera de mi segundo hijo, y aunque según las estadísticas estoy en el momento en que la tasa de infertilidad hace que las posibilidades de lograr un nuevo embarazo disminuyan notablemente y se sitúen en un 8 por ciento porque tengo 37 años de edad, ya estoy en la recta final del tercer trimestre de gestación. 

Kegel, mi mejor amigo en este mes de gestación. Los ejercicios Kegel durante el embarazo están recomendados para evitar y reducir ciertas molestias, incluso para facilitar el parto y mejorar el posparto. El doctor Arnold Kegel ideó unos ejercicios para fortalecer los músculos de la pelvis de forma repetida con el objetivo de incrementar la fuerza y resistencia.

A pesar de mi edad biológica, me siento en mejor estado físico que cuando tuve a Fabio. He estado súper más activa, camino todos los días, dos veces por una hora,  mi habito alimenticio mejoró notablemente, y aunque ya soy mamá, me siento primeriza, sin embargo los temores y dudas vividos con mi primer hijo ya han quedado atrás.

Si bien en mis dos embarazos  tuve las típicas sensaciones de náuseas, con éste las diferencias han sido notables. Ya en el inicio del cuarto mes la pancita empezó a notarse, sentí los movimientos del bebé más temprano, me salieron manchas en el rostro (melasma) y las molestias en el octavo mes se han intensificado mucho más!

Debido al peso del bebé que está ejerciendo sobre la vejiga estoy experimentando esta molesta dolencia en la parte baja de la pelvis, mi doctora me recomendó que practicara diariamente los ejercicios de Kegel y así poder fortalecer los músculos de la zona pélvica.

¿Cómo realizar los ejercicios?
Se pueden hacer en cualquier momento, sentada o acostada. Es como fingir que tienes ganas de orinar y te contienes, hay que relajar y apretar los músculos que controlan el flujo de orina.
  • Asegurarse que la vejiga esté vacía, luego siéntate o acuéstate.
  • Aprieta los músculos del piso pélvico. Manténlos apretados y cuenta de 6 a 8.
  • Relaja los músculos y cuente hasta 10.
  • Repita 10 veces, 3 veces al día (mañana, tarde y noche).
Hay que respirar profundamente y relajar el cuerpo cuando estés haciendo estos ejercicios. Tener cuidado que no estés apretando el estómago, los muslos, las nalgas. Es importante no aumentar la cantidad  ya que el exceso puede llevar a distenderse al orinar o defecar.

Estos ejercicios ayudan a:
  • Prevenir o evitar la incontinencia urinaria
  • Reducir la posibilidad de padecer hemorroides
  • Prevenir el riesgo de prolapso (salida de sitio de la vejiga, útero) después de tener al bebé.
  • Reducir el riesgo de desgarros.
  • Volver más rápido a las actividades normales
  • Incrementar el placer sexual

Las recomendaciones médicas e incluso los servicios de maternidad han evolucionado, y si ya ha pasado mucho tiempo desde que nació tu primer bebe, es importante estar al día e informada.