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06 diciembre 2014

Papá Noel, ¿es quien trae los regalos?



Papá Noel, Santa Claus ó San Nicolás son algunos nombres con los cuales se conoce universalmente al personaje legendario que trae regalos a los niños en Navidad. De alguna u otra manera todos hemos crecido con esta cultura. Las fiestas decembrinas representan días muy especiales en los que cada familia celebra la ocasión de acuerdo con sus propias tradiciones y cultura.
Para nuestro hijo, la figura de Santa representó una parte muy importante en estas fechas cuando estaba más pequeño, confiaba fielmente en su existencia porque así se lo hicimos creer, cada año dejaba su vaso de leche y una galleta para agradecerle por los regalos que le traía en Nochebuena. Ya Fabio tiene 11 años y la verdad que nunca nos sentamos a conversar sobre el que el que trae los regalos es papá; y no precisamente Noel.
Supongo que entre los amigos, internet y que está más grande supo por sí mismo el origen de sus regalos navideños. Y por más que le hemos hablados del espíritu mágico que reside en nuestros corazones, siempre me pregunté cómo debíamos  manejar ese momento para evitarle la mayor cantidad de desilusión posible. ¿A qué edad es conveniente decirles a nuestros hijos sobre la existencia de Santa? ¿Hubiese sido mejor no haberle hecho creer nada? ¿Qué respuesta debemos darle  a nuestros niños cuando nos pregunten "¿Santa de verdad no existe?".
Cecilia, que es mamá de una niña de 7 años afirma que el debate sobre ocultarle o revelarle a un niño la realidad de Papá Noel es polémico. “Tarde o temprano, por sus hermanos mayores, por el colegio, o simplemente porque lo suspicaz que sea, se planteará la pregunta”. Sin embargo, concuerda con que el simbolismo que les enseñemos a nuestros hijos acerca de lo que es la Navidad y de lo que representa Papá Noel o Santa Claus puede durar en sus mentes para siempre.
Por su parte Lucía, mamá de dos varones, de 4 y 9 años, nos dice que debemos enseñarles que la fe de los demás siempre debe ser respetada, sin importar si ellos la compartan o no, “debemos inculcarles el valor de la tolerancia y el respeto por la diferencia de creencias y cultura, algo fundamental para el desenvolvimiento social de nuestros hijos”.
En cualquiera de los dos casos, pienso que no debemos olvidar que la existencia de Papá Noel, como cualquier creencia, depende únicamente de la fe y que representa un símbolo de bondad y generosidad. Dentro de cada uno de nosotros, en el corazón de cada ser humano, existe realmente ese hombre robusto, de barba blanca, gorro rojo y mejillas rosadas; además la auténtica Navidad no radica en quién deja los regalos bajo el árbol, sino en quién tiene la capacidad para sentir en su corazón que Papá Noel siempre existirá dentro de cada uno de nosotros.

La historia de San Nicolás, Papá Noel o Santa Claus

Cuenta la leyenda que San Nicolás era un obispo de Turquía, quien vivió en el cuarto siglo después de Cristo. Se llamaba Nicolás y se destacaba por su generosidad en ayudar a quien pudiera, especialmente a través de regalos que hacía a las personas pobres y necesitadas.
Pero lo hacía en forma secreta, porque era un hombre sumamente tímido. Después de su muerte, las historias acerca de sus buenas obras se diseminaron alrededor del mundo y la leyenda llegó a nuestra época moderna con el nombre de “San Nicolás”  “Santa Claus” o “Papá Noel”.

Imagen: www.palomavillalona.com

04 noviembre 2014

Los Niños y la Espiritualidad

Nací, crecí y me crié en un núcleo familiar católico, pero mas allá de ser católica me considero una persona muy espiritual y así  hemos estado guiando a Fabio en reconectarse con la espiritualidad.

Estamos en un mundo tan contaminado, donde aún los hombres matan por diferencias religiosas, los chicos disparan a sus amigos en las escuelas... y me pregunto, ¿qué estaremos haciendo de mal como padres?, ¿habrán familias que obvien este tema, que no proyecten a sus hijos alguna filosofa espiritual?, ¿hasta que punto será bueno el hacerlo o el no hacerlo?.

Niky Päulï, Life Coaching, comparte con nosotros su punto de vista:  “Comunicarse con los chicos es esencial. La naturaleza curiosa de los niños los llevará a hacer preguntas y siempre hay buenas ocasiones para abordar temas como la religión y la espiritualidad. En esencia, pudiéramos pensar que somos seres espirituales en una experiencia humana. Esa base de consciencia, de entendernos como uno (lo que hago no solo me afecta a mí, sino también a los otros), de conectarnos a través del amor y con respeto por la vida, es en definitiva una perspectiva espiritual, que es parte fundamental de la mayoría de las religiones.  Esos principios universales del espíritu pueden expresarse o no, a través del marco referencial que con ritos, estructura, historia y libros sagrados, brindan las religiones, pero también pueden tomar otros caminos igualmente válidos, que ayuden a los niños a desarrollar su nivel de consciencia y de humanidad”.

Recuerdo  cuando mi hijo tenia 8 años me pregunto que quién hizo a Dios, le respondí con mi verdad, con lo que siento y en lo cual creo: -“ Hijo, Dios es la energía de la cual nacemos, es todo, es aire, es sol, es esa fuerza de amor, es luz, sobre él no hay nada ni nadie,  está dentro de cada uno de nosotros, que se presenta de forma única y diferente, cuando lo necesites solo busca dentro de ti”.  


Todos somos seres espirituales y sea cual sea nuestra filosofía, nuestra visión sobre la existencia o nuestro propósito como seres humanos, siempre vamos a transmitirles a nuestros hijos lo que hagamos o no para que luego lo hagan parte de sus creencias. Establecer diálogos con ellos nos ayudará a conocerlos mejor como seres individuales. Considero de suma importancia  guiarlos para ayudarlos a conectarse con su esencia.

La Organización Espiritualidad para Niños ofrece un programa para promover la toma de conciencia espiritual y el diálogo, basado en los principios universales de la Kabbalah. A través de vídeos, animaciones, juegos, actividades de arte, etc. el sistema ayuda a niños (edades 7-12)  a aprovechar sus fortalezas internas y conocer el poder que tienen en sí mismos de vencer los desafíos se encuentra dentro ellos. 

Los niños aprenden a concentrarse en las metas, reflexionar sobre sus acciones y comprender el impacto de sus decisiones, así como desarrollar autoestima, el aprendizaje de la empatía, la superación del acoso escolar (bullying) y el valor de la tolerancia, así como muchos otros temas relacionados con niños y la familia en general: “Nuestros niños tienen una chispa de Luz en su interior, nuestro trabajo es ayudarlos a conectarse con ella. Cuando lo hagan, se esforzarán por ser lo mejor que pueden ser. La presión externa, puede derrumbarlos, creando miedos y buscando resultados en todas las cosas que cubren a la Luz.”

Fabio está realizando el programa y me parece maravilloso que hoy en día los niños tengan al alcance estas herramientas tan significativas para sus vidas.  Fabio está trabajando en combatir sus miedos nocturnos, el estar compartiendo con otros niños y juntos reforzar la autoestima, la amistad, el respeto, lo hace valorarse más y ser súper confidente consigo mismo.

En Espiritualidad para Niños nos recomiendan:
  • No podemos inculcar el deseo en nuestros niños, sólo podemos ayudar a despertarlo. 
  • Cuanto más espacio le demos a nuestros hijos para ser, es más probable que lleguen a conocerse a sí mismos.
  • Mientras más se conectan con ellos mismos, más cerca están de llegar a su propósito en la vida.
Tener una base espiritual puede ayudar a cualquier persona a sobre llevar dificultades a lo largo de la vida. Ya sea que practiquen una religión tradicional, o si sus ideas se apoyan en la necesidad de respetar a la Tierra, lo importante es la conexión a algo más grande que la persona, se trata de cómo vivan su vida. 


¿Es importante para ti “despertar” ese ser espiritual en tu hijo? 




19 octubre 2013

Hoy hace un año emprendí un nuevo viaje, un viaje que durante un mes fue oscuro, triste, lleno de muchas lágrimas y arrepentimientos, pero que me dejó un gran aprendizaje.

Definitivamente el tiempo es la cura a todo, el tiempo sana heridas, el tiempo alivia el corazón, el tiempo te hace olvidar todo aquello que no deseas recordar...

El estar de vuelta a mi país, me ha hecho comprender muchas cosas, acercarme más a mi familia, saber quiénes son tus amigos, quiénes no y sorprenderte de la bondad de otros. Estoy agradecida con  Dios por cada lección aprendida y continuo pidiendo fuerza para seguir adelante y no caer.

Todos tenemos obstáculos que vencer, nadie es perfecto, no?... y por eso estamos aquí, para perfeccionarlos. El cambio es posible. 


“No mires atrás. El viejo tú aún vive allí. Mira hacia adelante y verás todo lo que estás destinado a ser”. Yehuda Berg

03 diciembre 2012

Aprendí



Después de un proceso de cambio, mudanza, y transformación aprendí que todo en la vida siempre pasa por algo bueno, aunque en ese momento lo estemos viendo de manera negativa, en contra de nosotros, o como atentado de vida... Aprendí que debemos disfrutar cada segundo, aprendí que podemos llevar situaciones extremas delante de nuestros hijos de manera equilibrada, al estilo de "La Vida es Bella" que es una frase que va más allá de esta película, y que todo es cuestión de la actitud que tomemos, independientemente de las circunstancias que puedan estar sucediendo a nuestro alrededor. 

No se trata de encontrar mejores paisajes sino de tener nuevos ojos, lo que significa que nuestra vida tiene siempre algo positivo, aún en medio de los problemas. Aprendí que dentro de cada una de nosotras, las mujeres, se esconde una fortaleza especial, aquella que necesitamos para enfrentar y superar los problemas con que nos enfrentamos a diario, pese a nuestra aparente "debilidad", toda mujer tiene la fuerza necesaria para enfrentar las dificultades de la vida.

Aprendí que todo momento es un buen momento para empezar un proceso de fortalecimiento,  para empezar un plan para mejorar y descubrir nuestras destrezas y habilidades. 

Aprendí que no hay que darse por vencido ante ninguna adversidad, que debemos en todo tiempo estar firmes en nuestra fe, en nuestra confianza en Dios.

Aprendí que siempre hay mucho por lo que podemos estar agradecidos. Aunque las cosas no siempre resultan ser como a nosotros nos gustaría, solamente debemos tener un enfoque diferente para darnos cuenta que las cosas no son realmente tan malas como parecen y que podemos ser felices incluso en medio de aquello que parece no tener nada bueno, tal como sucede al estar en medio problemas o situaciones difíciles y dolorosas. 
La fe es la que nos permite creer que las cosas sucederán aunque no podamos verlas; la esperanza es confiar en que llegará aquello que creemos que sucederá; por lo que aprendí que la importancia de la familia unida y que se ama, vale más que las riquezas o posesiones materiales.  
Hoy doy gracias a Dios, a la vida, a mi familia y a mis amigos por el amor, el apoyo, la incondicionalidad....GRACIAS!

01 diciembre 2011

...Santa Claus is coming to town


Papá Noel, Santa Claus,  o San Nicolás son algunos nombres con los cuales se conoce universalmente al personaje legendario que trae regalos a los niños en Navidad. De alguna u otra manera todos hemos crecido con esta cultura. Las fiestas decembrinas representan días muy especiales en los que cada familia celebra la ocasión de acuerdo con sus propias tradiciones y cultura.

Para nuestro hijo la figura de Santa representa una parte muy importante en estas fechas, confía fielmente en su existencia porque así se lo hicimos creer, cada año deja su vaso de leche y una galleta para agradecerle por los regalos que le da en Nochebuena.

Ya Fabio cumplirá 8 años y se que pronto llegará el día en el que debamos decirle la verdad. Y por más que le hemos hablamos que es un espíritu mágico  que reside en nuestros corazones, siempre me pregunto cómo manejar ese momento para evitarle la mayor cantidad de desilusión posible.

¿Qué respuesta debemos darle cuando se acerque y nos pregunte: Santa de verdad no existe?

Cecilia que es mamá de una niña de 4 años afirma que el debate sobre ocultarle o revelarle a un niño la realidad de Santa Claus es polémico. “Tarde o temprano, por sus hermanos mayores, por el colegio, o simplemente porque lo suspicaz que sea, se planteará la pregunta”. Sin embargo, concuerda con Mommy bitacora que el simbolismo que les enseñemos a nuestros hijos acerca de lo que es la Navidad y de lo que representa Santa Claus puede durar en sus mente para siempre.

Por su parte Jazmín nos dice que bebemos enseñarles que la fe de los demás siempre debe ser respetada, sin importar si ellos la compartan o no, inculcándoles el valor de la tolerancia y el respeto por la diferencia de creencias y cultura, algo fundamental para el desenvolvimiento social de nuestros hijos.

 En cualquiera de los dos casos, pienso que no debemos olvidar que la existencia de Santa, como cualquier creencia depende únicamente de la fe y que representa un símbolo de bondad, de generosidad. Dentro de cada uno de nosotros, en el corazón de cada ser humano existe realmente ese hombre robusto, de barba blanca, gorro rojo y mejillas rosadas. Además, la auténtica Navidad no radica en quién deja los regalos bajo el árbol, sino en quién tiene la capacidad para sentir en su corazón que Santa existirá dentro de cada uno siempre.




Cuenta la leyenda que San Nicolás era un obispo del país de Turquía, quien vivió en el cuarto siglo después de Cristo. Se llamaba Nicolás y se destacaba por su generosidad en ayudar a quien pudiera, especialmente a través de regalos que hacía a las personas pobres y necesitadas. Pero lo hacía en forma secreta, porque era un hombre sumamente tímido. Después de su muerte, las historias acerca de sus buenas obras se diseminaron alrededor del mundo y la leyenda llegó a nuestra época moderna con el nombre de “San Nicolás”  “Santa Claus” o “Papá Noel”.


Image: digitalart / FreeDigitalPhotos.net

07 septiembre 2011

¿Mamá quién hizo a Dios?




Mientras manejo hacia determinado sitio me gusta ir conversando con mi hijo, hablamos generalidades, de cómo fue su día, me cuenta sus sueños, sus deseos, me hace historias y casi siempre al llegar al destino me cierra la conversación una gran pregunta.

Hace poco estando en un parque conversábamos de los árboles, de su longevidad, de lo maravillosos que son, de la importante que son para el ecosistema y el papel que desempeñan al producir oxigeno. Al estar abrazados del árbol me preguntó: 
- “Si Dios hizo a la tierra, a los árboles, a los animales, a nosotros, entonces ¿Quién hizo a Dios?”

Hay tantas nociones diferentes del concepto de Dios que algunos lo imaginan en el cielo, tal vez con el rostro de un señor mayor. Otros como un ente luminoso, como una energía invisible que abarca todo. Y hay quienes creen que nos observa a cada momento y conoce cada uno de nuestros pensamientos.

Yo simplemente le respondí con mi verdad, con lo que siento y en lo cual creo:
-“ Hijo, Dios es la energía de la cual nacemos, es todo, es aire, es sol, es esa fuerza de amor, es luz, sobre él no hay nada ni nadie,  está dentro de cada uno de nosotros, que se presenta de forma única y diferente, cuando lo necesites solo busca dentro de ti”.  Fabio se sintió contento y conforme con mi respuesta, me abrazó y se fue corriendo a jugar.

Desde muy pequeños los niños comienzan a preguntar todo lo referente a temas filosóficos y existenciales. Establecer diálogos con nuestros hijos nos ayudará a conocerlos mejor como seres individuales. Considero de suma importancia la construcción de  una base espiritual en nuestros hijos, y no se trata de ir a misa todos los domingos, pues opino que la espiritualidad no está ligada a la religión, sino al hecho de conectarnos con nuestra esencia.

Tener una base espiritual puede ayudar a cualquier persona a sobre llevar dificultades a lo largo de la vida. Ya sea que practiquen una religión tradicional, o si sus ideas se apoyan en la necesidad de respetar a la Tierra, lo importante es la conexión a algo más grande que la persona, se trata de cómo vivan su vida. 

Como padres, amigo y compañeros de vida fomenten la  espiritualidad en sus hijos.