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08 septiembre 2014

La felicidad en nuestros hijos


Para todos los padres, la felicidad de nuestros hijos es una cuestión muy importante.  Ideamos un mundo  maravilloso, aunque después despertemos y tengamos que volver a la vida real. Según estudios hechos, el 10 por ciento de la felicidad se debe a las circunstancias vividas.

Personalmente opino que la felicidad es una forma de estar, es un ánimo que hace que todo lo que miremos y palpemos sea bonito, positivo y cien por ciento agradable. Todos queremos que nuestros hijos sean felices y es algo clave que no puede posponerse. La felicidad habita en el presente, en el ahora. 

Conseguir que nuestro hijo sea un niño feliz es una de nuestras principales metas, aunque no siempre es fácil. Luego de tantos momentos difíciles y de aprendizaje en nuestras vidas estamos en una etapa tan deliciosa que siento que contagio a las demás personas con mi alegría.

Como padres, propiciarle espacios para que la felicidad pueda darse ahora en su vida es algo primordial. Una de las cosas que nos hacen estar más felices es mirar a Fabio sonreír constantemente, es muy gratificante el poder facilitarle el acceso a la "libertad",  esa libertad en la que pueda correr en el parque sin miedo a que algo malo suceda, vivir en un área de disfrute familiar, rodeados de imponentes edificios, hermosas casas y en el centro un pulmón natural. 

Es divino estar en una ciudad llena de ilusiones, de historia, de bondad, progreso, junto con una urbe cosmopolita ávida de futuro. Permitir a nuestros hijos jugar, reír, experimentar, correr, bailar, pintar, tirarse al suelo, preguntar, construir, tener autoestima, etc. en un entorno respetuoso, lleno de amor y cuidado es permitir el acceso al goce que significa estar vivo y hacerlos felices... son momentos que como padres debemos darles ¿Es tu hijo feliz?


22 mayo 2012

"Mens sana in corpore sano" No te enojes y empieza a moverte!



Si bien reconocía este viejo aforismo romano "Mens sana in corpore sano"  el vínculo entre salud física y mental, sólo ahora la sociedad científica ha mostrado notoria la relación entre el ejercicio físico y la función cerebral.

Según un estudio del psicólogo estadounidense, Nathaniel Thom, se afirma que el ejercicio puede tener un efecto protector contra la acumulación de la ira. Se ha demostrado que realizar actividades físicas aumenta los niveles de serotonina en el cerebro,  sustancia química que sirve para calmar el estado de ánimo. Thom señaló que la rabia y la agresividad  está asociada con niveles bajos de serotonina porque como la medida es baja, el cuerpo no puede calmar el estado de ánimo que llevó al enojo.

La serotonina interviene en neurotransmisores que están relacionados con la angustia, la ansiedad,  el miedo, la agresividad. Estos neurotransmisores actúan como el reloj interno de nuestro cuerpo, lo que a su vez determina nuestros ciclos de sueño y vigilia. El reloj interno es el encargado de coordinar varias funciones biológicas como la temperatura corporal y  la hormona del estrés.

Los hombres producen hasta un 50% más de serotonina que las mujeres, por lo tanto somos más sensibles a los cambios en los niveles de serotonina por lo que debemos estar alerta en nuestros cambios de humor!


Qué podemos hacer?

Como el aumento de serotonina en los circuitos nerviosos produce una sensación de bienestar, relajación, mayor autoestima y concentración, si sabemos que podríamos estar ante una situación que probablemente nos hará enojar, lo primero que debemos hacer es una rutina de ejercicio o salir a correr.

Al menos 4 veces a la semana corro, y a diario realizo caminatas de 30 minutos. El salir y estar activa de esta manera me ha ayudado muchísimo en determinadas situaciones en mi vida. Y además ha creado nuevos retos personales que me hacen estar muy contenta conmigo misma como por el ejemplo el hecho de pasar la meta al finalizar una competencia.  

El ejercicio ha demostrado ser un método excelente de protección frente a enfermedades neurodegenerativas e incluso puede ayudar a disminuir el impacto de éstas. Practicar determinadas técnicas de relajación, yoga y meditación ayudará a elevar los niveles de serotonina. Realizar cualquier actividad física con regularidad, como caminar al aire libre, pasear, bailar, favorecerán el incremento de esta sustancia.

En fin, la cosa es mover el cuerpo para aumentar el flujo sanguíneo, el consumo de glucosa, la respiración, el ritmo cardíaco, la capacidad del sistema sensorial, etc. y así ayudar a que la serotonina aumente y seamos más tolerables ante cualquier situación que nos pueda afectar y también estar a gusto con nosotras mismas.

Sin pensarlo mucho hazlo y verás todos los cambios positivos en tu vida. No te enojes y empieza a moverte!